martes, 7 de octubre de 2014

El Camino Hacia La Eficacia Comienza En Tu Mente

Esta es una afirmación audaz para reflexionar: Las cosas son como son, como resultado de la manera en la que piensas. Ahora, considera los últimos días, o semanas, y hazte la siguiente pregunta, ¿Qué tipo de pensamientos has tenido? Tu mente tiene un efecto poderoso sobre tus acciones, y sobre tu productividad. Tu respuesta mental a los desafíos y las nuevas oportunidades tiene una gran influencia sobre tu desempeño y el resultado final. En otras palabras, si inicias un nuevo proyecto pensando que es una carga y que no serás capaz de completarlo a tiempo, o que realmente no puedes aportar demasiado, los resultados probablemente confirmarán tus sospechas.
Esto no quiere decir que el pensamiento positivo por sí solo puede garantizar los resultados que te gustaría obtener, pero ciertamente te pondrá en el sendero correcto. He pasado casi quince años trabajando con personas muy exitosas, y siempre presto atención cuando comparten sus experiencias en cuanto al éxito y a la concreción de sus metas. Una cosa que todos tienen en común es una mentalidad efectiva: ellos creen que tendrán éxito. Y esto hace una gran diferencia. Cuando crees que puedes hacerlo – que puedes alcanzar tu meta, cumplir con una fecha límite, o completar una cierta tarea exitosamente – tenderás a involucrarte en el trabajo, pensar en experiencias pasadas para recordar algunas de las cosas que has aprendido, y estarás listo para encarar ese esfuerzo extra para alcanzar el éxito que visualizaste.

Debido a que tus respuestas mentales tienen un papel importante en tu desempeño, necesitas comenzar a estudiar tu forma de pensar para mejorar tu productividad y eficacia. Piensa en la vida que tienes. ¿Qué cosas conseguiste en el pasado que te hacen sentir orgulloso? ¿Con qué proyectos y organizaciones estás involucrado actualmente? Considera el tipo de pensamientos que tuviste que te condujeron a un resultado exitoso.
Para desarrollar una mentalidad efectiva (más acerca de esto en la página 74 de mi libro “Your Best Just Got Better), querrás brindarte a ti mismo lo que necesitas para concentrarte en tus prioridades y completar tus proyectos. En uno de mis mensajes anteriores, hablé acerca de “sentirte mejor”. Recuerda echarle un vistazo a las cosas que te ayudan a “sentirte mejor” cada día, tal como desayunar saludablemente, hacer ejercicio por la mañana, o despertarte con música en lugar de la alarma del reloj (visita www.AtMyBestWhen.com). Cuando eres capaz de brindarte lo que necesitas para redirigir tu concentración hacia las cosas que más importan para ti, comienzas a pensar en grande, y además lograrás imaginarte como una persona exitosa. Este es tu bien más importante para hacer de lo bueno algo mejor.
Tómate 15 minutos ahora para reflexionar sobre la forma en que piensas, y considera revisar tu lista de “me siento mejor cuando…”. Prepárate para el éxito haciendo aquello que te ayuda a enfocar tu atención y pensar positivamente.