martes, 31 de mayo de 2016

¿Ser "influencer" podría considerarse realmente una profesión?

A pesar del creciente interés de marcas y agencias de publicidad por su trabajo, el 76% de los influencers opina que su ocupación no está reconocida por la sociedad. Es una de las principales conclusiones que arroja el Estatus de la profesión de influencer en mercados de habla hispana elaborado por MarvelCrowd, una comunidad de influencers española que une a estos creadores de contenido con grandes marcas como Puma, Smart o Vodafone.
Esta encuesta ha querido averiguar la percepción de los influencers sobre su actividad y revela interesantes conclusiones como que la mayoría de estos creadores de contenido (78,7%) cree firmemente que la de influencer debería ser considerada una profesión frente a un 21,3% que opina lo contrario. Y van más allá. De hecho, el 86,1% de estos líderes de opinión consultados afirma que los poderes públicos y la legislación vigente deberían contemplar su ocupación.
A la hora de definir su actividad, un 38% considera que el término que mejor les define es creador de contenido, seguido muy de cerca (37,7%) por los que se decantan por la de influenciador digital. El 18,9% cree que la mejor fórmula es la de prescriptor 2.0.

Para un 65% la de influencer es su profesión actual
A pesar del, de momento, escaso reconocimiento de esta ocupación, lo cierto es que para casi el 65% de los encuestados la de influencer es su profesión actual, un 50,4% compaginada con otras profesiones entre las que destacan los publicistas, estudiantes y fotógrafos seguidas de periodistas, arquitectos, administrativos, empresarios y expertos en marketing digital.
El 37,7% no se considera profesional de la influencia mientras que ya se observa un 12,3% que se dedica a tiempo completo a esta ocupación.

¿Cuánto ingresa un influencer?

Si hablamos de la remuneración, un 74% de los influencers ya recibe ingresos derivados de esta actividad. La mayoría (32,8%) ingresa entre 0 y 200 euros de media mensuales, el 21,3% obtiene de 200 a 500 con sus publicaciones en redes sociales y hay un empate (9,8%) entre los que reciben de 500 a 1.000 euros y los que perciben de 1.000 a 3.000 euros. Solo el 1,6% de los encuestados afirma que sus ingresos superan los 3.000 euros al mes mientras que el 24,6% confiesa no recibir ningún tipo de ingreso como influencer.
En cuanto a los empleadores, los influencers afirman en su mayoría (71,3%) trabajar directamente para marcas, mientras que el 50% lo hace para agencias de publicidad. Le siguen las agencias de influencers (36,1%) y plataformas y marketplaces (14,8%).
Al ser preguntados por el criterio que consideran más importante a la hora de valorar su trabajo, el 45,9% asegura que el principal es la calidad de sus publicaciones, seguido por el engagement que generan (likes, comentarios y shares), el tamaño de su comunidad (14,8%), su experiencia con campañas anteriores (10,7%) y el número de redes en el que está presente (2,5%).
El incentivo, uno de los temas que más preocupa a marcas y anunciantes, es otro de los asuntos por el que han sido preguntados estos prescriptores digitales. La mayoría (un 74,6%) lo tiene claro y asegura preferir una remuneración económica a cambio de su trabajo como influencer. Le siguen con un 18% los que afirman preferir pruebas de productos y experiencias (5,7%), donde entrarían conceptos como viajes, fiestas,eventos, etc.
Más instagramers que bloggers y más mujeres que hombres
Si dibujásemos un perfil de este profesional en el mercado hispanohablante, según el Estatus sobre la profesión de influencer hay una mayoría de mujeres (63,1%) frente a hombres (36,9%). En cuanto a franjas de edad, un 45,9% tiene de entre 25 y 35 años, seguido por los de 18 a 25 (27%).
Uno de los datos interesantes es el llamativo aumento de los instagramers, que ya suponen un 70,5% de estos perfiles de influyentes seguidos de los bloggers (66,4%), youtubers (23,8%), tuitstars (21,3%) y viners, con un 3,3%.
De los encuestados, el 50,8% se adscriben al sector lifestyle, un 42,6% al de moda y belleza, un 26,2 al de fotografía y viajes, un 16,4% a deporte y salud y un 13,1% al de maternidad.