lunes, 9 de marzo de 2015

Por qué lo llaman emprender cuando quieren decir autónomo

Estos días se ha convertido en viral el artículo de la periodista Regla María Gómez Tejada. El resumen del texto es: ¿Cuánto tiene que ingresar un autónomo para ganar 938 euros al mes? Y la respuesta fácil: mucho.
Durante esta crisis económica, el término emprender no sólo se ha puesto de moda sino que se ha convertido en la única salida para quien deseara ganar algo de dinero. Y digo algo, puesto que como bien explica en su reflexión esta periodista, emprender es la consecuencia de que el sistema no genere oportunidades.

¿Por qué le llaman emprender cuando quieren decir autónomo? Durante estos años donde las empresas lo tenían difícil para contratar, o bien, aprovechaban las circunstancias ofreciendo sueldos que no son para lanzar cohetes, es comprensible que muchas personas decidieran ir por libre.
¿Ha sido una buena elección? Evidentemente, mejor tener unos ingresos a fin de mes, que no tener nada, pero el precio a pagar en calidad de vida, y en derechos no es como para lanzar las campanas al vuelo.
No son pocas las tertulias en las que la frase "si todos los autónomos saliéramos a la calle y denunciáramos nuestra situación, las condiciones mejorarían".
No obstante, ha tenido que ser una persona a través de Internet, quien exprese su malestarante una solución por parte del Estado, que conlleva, según alguno de los comentarios a este gesto: cada vez que un desempleado se da de alta como autónomo, el Gobierno se quita un problema de encima.
Dejando a un lado las circunstancias de cada uno y lo positivo que un autónomo vea en esta elección como modo de trabajo, lo cierto es que no cesan las peticiones de algún cambio en las cuotas de autónomos en nuestro país si las comparamos con Reino Unido, por poner un ejemplo.
Otra mujer ha lanzado esta campaña en Change.org para pedir una mejora entre los emprendedores (autónomos) por considerar las cuotas abusivas.
"Es vital que un emprendedor pague la cuota de autónomos según sus ingresos. Una persona que está dada de alta como autónoma y cobra muy poco o necesita más de dos años para arrancar su negocio no debería tener que pagar 260€/mes"
Si recientemente el compañero Diego Lorenzana en su artículo, España, uno de los países más caros para ser autónomo, mostraba las diferencia entre nuestro país y otros en los que la figura del autónomo no resulta tan castigada a la hora de pagar cuotas e impuestos, ahora ha llegado el momento de la protesta unánime, precisamente por estas comparaciones que dejan al autónomo español en un contexto surrealista, además de insoportable.