¿Hasta dónde planificar y en qué punto dejarlo? ¿Se puede planificar e improvisar a la vez? ¿Es la Improvisación un signo de caos? ¿Si planifico demasiado no me estaré convirtiendo en un robot? Son buenas preguntas que tal vez te has hecho alguna vez.
En realidad no hay una fórmula fija que se pueda aplicar tal cual, y que te permita decidir claramente «hasta aquí la planificación; a partir de este otro punto va la Improvisación». Es algo que se descubre y aprende a base de práctica y experiencia. Porque además hay situaciones, momentos y áreas donde hay que planificar más e improvisar menos; y otras en las que justamente conviene hacer lo contrario.
En realidad no hay una fórmula fija que se pueda aplicar tal cual, y que te permita decidir claramente «hasta aquí la planificación; a partir de este otro punto va la Improvisación». Es algo que se descubre y aprende a base de práctica y experiencia. Porque además hay situaciones, momentos y áreas donde hay que planificar más e improvisar menos; y otras en las que justamente conviene hacer lo contrario.





