Todos hemos pasado por esa experiencia. Llegar a tu nuevo empleo, y sentirte como un extraterrestre, no conocer a nadie, las reglas, el espacio físico, al jefe..., todo son nervios, ganas por comenzar y mil preguntas.
Ser el nuevo requiero un gran esfuerzo, de hecho es todo un trabajo extra. Las primeras semanas el dolor de cabeza es tu aliado: desde aprender los nombres de quienes serán tus compañeros, hasta las normas de la casa, pasando por esa sensación de querer hacerlo todo bien a la primera. Sin preguntar, si puede ser.
Cada empresa es un mundo aparte. Sus miembros pueden resultar amables en ese primer día donde nos sentimos agobiados, pero todas esas sonrisas, palmadas y ofrecimientos pueden esfumarse pasados los primeros días.






