miércoles, 3 de septiembre de 2014

Crear en lugar de continuar

En el caso de las empresas familiares y de los negocios que se traspasan a nuevos propietarios, existe una cierta práctica de continuar con las actividades y la filosofía de los que fueron sus antiguos titulares.
No digo que esto tenga que constituir una mala práctica en todos los casos, pero quiero poner el foco de atención en que hay muchos casos en los que el objetivo de los nuevos adquirientes sea el no hacer ruido en el proceso de continuidad de la empresa, sin crear nuevos métodos y estrategias para relanzarla.
Hoy en día (aunque también históricamente) los gestores de empresas tienden a pensar que está todo inventado, de manera que alcanzar nuevos hitos resulta muy complicado, pero a pesar de ello siempre surgen empresarios avispados que proporcionan un nuevo sentido al sector.

La base del asunto se encuentra en la capacidad de los empresarios por satisfacer y/o crear nuevas necesidades entre sus clientes de cartera y potenciales. Porque a pesar de que los bienes y servicios que se ofrecen en cualesquiera de los sectores, siempre se puede innovar en el nuevo servicio, en la forma de relacionarnos con los clientes, en los formatos en el que se lo hacemos llegar, así como en nuestra capacidad a la hora de complementarlos y asociarlos.