El cerebro como cualquier otro órgano del cuerpo, se fatiga. Y si trabajamos frente a una pantalla de ordenador más de seis horas al día la falta de concentración no tardará en hacer su aparición.
El estrés, el sobreesfuerzo y sobre todo, llevar a cabo diferentes tareas nos convierte en trabajadores con tendencia al despiste y a ser olvidadizos. Además de darnos un respiro, es necesario tener fuerza de voluntad para no caer en la tentación de las distracciones.





