¿Te ha sucedido que quieres empezar algo nuevo, que tienes muchas ganas de tener o hacer algo diferente pero hay una voz en tu interior que te dice: “No eres capaz”, “Es muy difícil”, o peor aún “no te lo mereces”? Y que cuando quieres avanzar, aparece el miedo y luego una justificación mental para no avanzar?
Estas voces interiores son tus creencias limitantes, son afirmaciones que consciente o inconscientemente te repite una y otra vez, día tras día, año con año, hasta que por fin terminas convenciéndote que eso que te repites es verdad.
Pero esto no necesariamente es así, las creencias limitantes, precisamente te mantienen dentro del límite de tu zona de confort.
En mi caso, te comparto que una creencia muy fuerte con la que he luchado es esa que dice que “a todos les debo caer bien”, que las personas me deben tratar bien, de lo contrario será terrible para mi. Durante mucho tiempo, mi estado de animo y mi motivación estaban en función de “como me trataba la gente”. Es mas, muchas veces hasta era capaz de cambiar mi punto de vista con tal de “agradar” a los demás. Pero eso no me estaba llevando a ningún lado, las opiniones de la gente son tan volubles y cambiantes, que no vale la pena vivir así.