lunes, 22 de mayo de 2017

7 pasos para "cocinar" content marketing de rechupete

Si el contenido fuera un pastel (presuponemos que delicioso), ¿qué ingredientes necesitaríamos y qué pasos deberíamos dar para que la receta nos quedara a pedir de boca?
El contenido puede “hornearse” de mil maneras diferentes, pero la receta que propone la empresa especializada en content marketing Contently promete resultados arrebatadoramente apetitosos.

La receta propuesta por Contently está dividida en 7 fases distintas (que debería procurar seguir a rajatabla o al menos intentarlo):
1. Implementación
El primer paso a la hora de tirarse a la piscina del content marketig es desarrollar una estrategia de contenidos lo suficientemente documentada y a continuación implementarla. No en vano, el 72% de los marketeros B2B atribuye los éxitos que tienen lugar en la arena del marketing a las estrategias.
2. Ideación
Con la ayuda de la omnipresente tecnología las marcas lo tienen más fácil que nunca para rastrear temas y convertir tales temas en sabrosas historias.
3. Asignación de tareas
Una vez detectados los temas, es necesariamente poner tales temas en manos de profesionales de probado talento (tanto inhouse como freelance) para convertirlos en buenas historias.
4. Creación
El proceso de creación comienza con un borrador y termina con la entrega de dicho borrador (ya depurado al 100%).
5. Edición
Cuando el borrador aterriza en manos de las marcas, llega el momento de editarlos (mil veces si hace falta) a fin de procurar que llegue a ojos del público de la manera más óptima posible.
6. Optimización
Tras la labor de edición, es la hora de optimizar al máximo el contenido que tenemos entre manos. Y en términos de optimización es necesario tomar buena nota de estos cinco factores: el SEO, la optimización de titulares, los errores gramaticales, la consistencia en el tono y las directrices de la marca que hay agazapada detrás del contenido.
7. Aprobación
La fase de aprobación es probablemente la más compleja de todo el proceso de content marketing. Por esta razón es recomendable contar con tecnología que facilite los flujos de trabajo (sin olvidarnos, claro está, del calendario editorial).

Tip Final: Una vez los contenidos han sido aprobados, hay que compartirlos con el mundo y asegurarse de que conectan con la audiencia adecuada en todos y cada uno de los canales de distribución.