lunes, 18 de agosto de 2014

9 maneras de ser más creativo en sólo 10 minutos

Todos hemos oído que la creatividad es un talento y que no todo el mundo lo tiene. Pero también, y cada vez más, los estudiosos de la creatividad afirman que ésta se puede aprender, que todos nosotros podemos ser más creativos si ejercitamos esta capacidad.
La creatividad hay que ejercitarla y desarrollarla para ser más eficaces, al igual que pasa con todo lo que queremos aprender. Por eso le proponemos a continuación unos cuantos ejercicios para poner en forma su creatividad:
  1. Haga garabatos
Siempre se ha dicho que hacer garabatos denota falta de atención, pero a veces está relacionado con lo que nos están contando y nos permite mantener la atención. Hacer garabatos hace que recordemos y que activemos partes de nuestro cerebro que, de otra manera, no estarían trabajando, haciendo que estemos más activos mentalmente y que nos surjan nuevas ideas inconscientemente relacionadas con lo que estamos pensando.
  1. Apúntese a algún curso de algo que no sepa hacer
Si intenta hacer algo nuevo, algo que desconoce completamente, hará que su cerebro preste más atención, ya que no conoce las técnicas ni la forma de trabajar, y no se convertirá en un trabajo rutinario en el que la creatividad se limita a cambiar de lugar donde tomar el café por las mañanas.
Aprender a tocar un instrumento, apuntarse a talleres de costura, de ebanistería o de idiomas le supondrá un mayor esfuerzo, pero la recompensa seguro que será satisfactoria cuando aprenda a tocar la primera canción, cosa su primera prenda, haga su primera caja o aprenda una palabra nueva.
  1. Establezca el mejor lugar de trabajo
Los niños están libres de críticas, son inmunes y hacen lo que hacen por gusto y, además, están orgullosos de todo lo que hacen. Los adultos, por el contrario, tienden a disculparse por las cosas que no les gustan a los demás y sus malas ideas. Debe de ser el precio de hacerse adulto.
Aunque seguir todas las ideas descabelladas que uno tenga no es sinónimo de éxito, sí lo es de valentía y, gracias a la valentía, muchas empresas veteranas siguen funcionando a pesar de los años transcurridos. Si Google no dejara jugar al futbolín a sus empleados, es posible que les fuese bien de todos modos, pero aunque seguramente no tan bien. Permitir a los empleados sentirse cómodos en su lugar de trabajo y dejarles administrar su tiempo, equivocarse y seguir produciendo sin una reprimenda como castigo a las malas ideas hará que se sientan más confiados y generen más ideas.
  1. Deje a un lado el brainstorming y muévase
Siempre hemos oído que el brainstorming es una buena forma de hacer que un grupo tenga buenas ideas, aunque, como todos los grupos, tiende a haber personas dominantes que pueden no dejar ser creativos a los demás, por lo que, a veces, no son tan efectivos como pensamos.
Si salimos del lugar de trabajo y cambiamos de ambiente, haremos que las ideas que no hemos tenido puedan aparecer como por arte de magia simplemente con mirar a un niño jugar con la pelota o alguna situación curiosa que veamos. También sabemos que el deporte hace que nuestro cerebro se active y que dejemos de prestar atención a lo que necesitamos y que las ideas aparezcan solas.
  1. Hágase con un cuaderno para tomar notas o dibujar
Un cuaderno pequeño nos valdrá para apuntar todo lo que se nos ocurra: ideas, recuerdos, dibujar algo que nos haya llamado la atención o practicar lo que hayamos aprendido en el curso al que nos apuntamos en el punto 2.
Si no sabemos dibujar, no pasa nada. Los dibujos que haremos al principio harán que nos sintamos un poco inútiles, pero harán que mejoremos y que nuestras ideas se vayan desarrollando.
  1. Los juguetes, en el escritorio
Juguetes, manuales de origami y piezas de Lego pueden entretenernos, pero también puede hacer que nos centremos en algo ajeno a nuestro trabajo. Partir de 100 piezas únicas de Lego para crear un coche es un ejercicio creativo que hará que nuestro cerebro siga absorbiendo creatividad.
  1. Escriba relatos cortos
Los relatos cortos de, por ejemplo, 100 páginas, nos harán más creativos, ya que partimos con una premisa de espacio y tenemos que desarrollar una historia partiendo de ahí. A veces partimos de una idea establecida y otras veces de historias originales. Escribir con unos límites preestablecidos nos hará más sintéticos y el esfuerzo que esto supone, más creativos.
  1. Haga el test de los 30 círculos
Dibuje 30 círculos en un folio. Ahora, déle sentido a cada uno de los círculos: un ojo, o un sol, o una luna, o una pelota… tan sólo queda darle sentido a 26 círculos más. Pero no desespere, no hace falta ponerse nervioso. Pensar en cosas circulares es fácil, pero a veces hay que darle un par de vueltas para que nos vengan a la cabeza: una lata de refresco vista desde arriba, por ejemplo, puede ser el quinto objeto. Siga pensando.
  1. El role-playing sirve para algo más que disfrazarse
El role-playing puede ayudar a una persona a pensar como otro, a ponerse en su lugar, ya sea un cliente, un consumidor, un compañero o un jefe. Apoyarse en compañeros que hagan de otra persona también hará que entendamos mucho mejor a las otras partes: nosotros seremos trabajadores de la empresa, pero también usuarios de los productos y podremos tener dos visiones distintas de un mismo servicio, el que ofrecemos como trabajador y el que consumimos como usuario.