jueves, 7 de junio de 2018

7 inolvidables frases de Nicanor Parra

Las frases de Nicanor Parra no nos hablan de un poeta, sino de un antipoeta, como él mismo lo promulgó. Fue un hombre de letras que vivió más de un siglo y que nunca dejó de sorprender con su particular manera de ver el mundo y expresarlo.
El antipoeta nació el 5 de septiembre de 1914 en San Fabián de Alico (Chile). Hijo de un músico que también era maestro de primaria y de una modista y tejedora de origen campesino. Desde niño fue estimulado para que apreciara el arte popular. Le inculcaron también una fuerte conciencia social, la cual se refleja en muchas de las frases de Nicanor Parra.

Ni muy listo ni tonto de remate. Fui lo que fui: una mezcla de vinagre y aceite de comer ¡Un embutido de ángel y bestia!”.
-Nicanor Parra-
Obtuvo el Premio Nacional de Literatura en 1969, el Premio Reina Sofía de poesía en 2002 y el Premio Cervantes en 2011. Fue uno de esos eternos candidatos al Premio Nobel de Literatura, pero no lo consiguió. Murió a los 103 años, rodeado del amor de sus lectores. Estas son algunas de las más recordadas frases de Nicanor Parra.

Una de las frases de Nicanor Parra sobre la estadística

La antipoesía se caracteriza porque rompe con la poesía tradicional. Emplea temas, estructuras y lenguajes mucho más bizarros. Se trata de una corriente que pretende demostrar que la poesía no siempre se hace con intrincados juegos de lenguaje.
Las frases de Nicanor Parra son también antiversos o antipoesías. Esta es una de ellas: “Hay dos panes. Usted se come dos. Yo ninguno. Consumo promedio: un pan por persona”. Se refiere, con ironía y humor a las contradicciones de la estadística aplicada a lo social.

La respuesta del oráculo

Uno de los aspectos que más explora la antipoesía de Nicanor Parra es el absurdo. Esto queda perfectamente plasmado en varios de sus antipoemas y en sus frases. Esta, por ejemplo, acude a un absurdo maravilloso: “Respuesta del oráculo. Hagas lo que hagas te arrepentirás”.
Es una hermosa manera de plantear que finalmente no importa lo que suceda, o lo que hagamos. Siempre será algo imperfecto y equivocado en alguna medida. Hacer algo implica dejar de hacer otras cosas en su lugar. Esto, de algún modo, casi siempre induce a algún grado de arrepentimiento.

La culpa y el perdón

Aquí hay un bello verso, que se ha convertido también en una de las más populares frases de Nicanor Parra. Dice así: “Robando flores a la luz de la luna pido perdón a diestra y siniestra pero no me declaro culpable”. Las flores que se le roban a la oscuridad están hechas de luz y por ellas se pide perdón.
Lo interesante es la segunda afirmación: que quien pide perdón, en todo caso, no se declara culpable. Qué bella manera de declarar que aunque se haya causado daño, no existe arrepentimiento alguno por lo que se hizo. Una declaración de que se actúa por convicción, aún siendo conscientes de que eventualmente se afecta a otros.

¿Existen los países o la ilusión de que existen?

El tema político es recurrente en la antipoesía de Nicanor Parra. No es exactamente el defensor de alguna causa, sino más bien un denunciante de las contradicciones del poder. Su talante es de estirpe anarquista: ni de derecha ni de izquierda, sino del lado del ser humano y de la razón.
Otra de las grandes frases de Nicanor Parra dice lo siguiente: “Creemos ser país y la verdad es que somos apenas paisaje”. Esta afirmación es una declaratoria de rechazo a esos conceptos político-administrativos creados por los hombres. La Tierra no demarca países. Los demarcan los hombres. En la realidad solo hay paisaje.

Los nombres de las cosas

El antipoeta también reflexiona en sus escritos acerca de qué es la poesía y lo poético. Una de las definiciones acerca del papel del poeta queda maravillosamente expresada en esta honda frase: “El poeta no cumple su palabra si no cambia los nombres de las cosas”.
Significa que poesía es ante todo volver a nombrar el mundo y la realidad. Bautizar de nuevo los objetos físicos y mentales. Esto es, decir las cosas de una manera que nunca hayan sido dichas. Renovar la mirada sobre lo que existe.
Estas son apenas algunas de las maravillosas frases de Nicanor Parra, el antipoeta. En su tierra natal y en todo el mundo se lloró su partida. Queda, para la posteridad, el testimonio de un hombre que hizo de la palabra una auténtica creación.