martes, 9 de diciembre de 2014

¿Por qué fracasan grandes ideas tecnológicas? Picturephone, Dvorak y Betamax

Suelo repetir a quien me quiere oir que inventor y emprendedor (o empresario) no son sinónimos. Si os acordais de la serie de programas que comentamos de Tu oportunidad, la tipología del inventor solía salir con las rojas gachas. Quizás si hubiesen visto antes esta serie de video de engineerguy dedicada a responder por qué fracasan grandes ideas tecnológicas hubiesen podido evitarlo.
En la serie, y después de arrancar con el Edsel, un fracaso de Ford, se nos presentan los tres casos sobre los que se va a trabajar: el Picturephone, el teclado Dvorak y Betamax.
En el caso del Picturephone más de uno se sorprenderá del estado de la técnica en los años 60, permitiendo ya rudimentarias videoconferencias. El situarse en tierra de nadie entre empresa y particulares a nivel de costes y prestaciones y el no poder subvencionar esta linea de negocio con los ingresos procedentes de la red tradicional de telefonía por miedo a demandas por monopolio hundieron el invento, y con él, quizás el haber adelantado décadas el advenimiento de internet.
En el conocido caso del teclado Dvroak se juntan un escaso sentido del marketing por parte de su promotor y algo tan simple como que para cambiar un status quo, para ganarle la tostada al líder, las mejoras deben ser radicales. Nadie se cambia por un 5% o por un 10% si estima que el coste de tiempo y dinero que ha de dedicarle no le va a compensar. No basta con ser un poco mejor para derrotar a un modelo de dominación de mercado, en el que además se produce un efecto red (extensivo también al caos del Picturephone, tanto menos valioso cuanto menos gente lo tenía).
Por ultimo acabamos con el celebérrimo caso de Betamax vs VHS y el fracaso de superior producto de Sony frente a JVC, que apostó por la distribución, por adecuar el producto al consumo de masas, por "abrirlo" y por algo que para muchos fabricantes de coches de la actualidad debería ser un mandamiento y no lo parece, el peso.
Interesantes lecciones, de un paradigma que se repite una y otra vez. No basta tener una gran idea para tener un gran negocio.