martes, 26 de diciembre de 2017

Los 7 tipos de personalidades tóxicas que pueden arruinar tu carrera

Si quieres descubrir si eres una persona tóxica o conocer los principales tipos de personalidades tóxicas a tu alrededor que pueden frenar tu carrera profesional y desbaratar tus posibilidades de éxito, echa un vistazo a la siguiente lista.
Las personalidades tóxicas abundan en numerosas esferas de la vida diariaPuede que la manzana podrida sea tu jefealguno de tus compañeros de oficinaun clienteel propio ambiente o atmósfera de tu empresa o tú. Para cambiar de trabajo, modificar tu conducta o esquivar a las personas nocivas que te rodean es muy importante saber identificar estos aspectos y tipologías de personalidad tóxica.
Con la siguiente lista podrás desarrollar tu autoconciencia y de este modo, saber de qué clase personas debes nutrirte y a cuáles debes descuidar o ignorar para no ver mermadas tus oportunidades profesionales o frustrado tu éxito. Si no eres capaz de librarte de este tipo de influencias, tu motivación y productividad pueden salir dañadas, tu relación con tu jefe o compañeros puede tornarse problemática o tu autoestima y tu confianza sufrir heridas a largo plazo.

Los 7 tipos más comunes de personas tóxicas y dañinas

  • La persona ambivalente: Son aquellos cuyo día a día es un perpetuo estado de reacciones, creencias o sentimientos contrapuestos. Son personas con un carácter complejo y dual, que deben resolver sus conflictos internos, trabajar su susceptibilidad y fomentar su capacidad decisiva para no parecer o resultar vacilantes e inseguras.
  • La persona negativa: La negatividad conduce casi inevitablemente al pensamiento derrotista, al pesimismo y al cinismo. Si perteneces a este grupo, debes intentar pensar de manera positiva en lugar de ver todo desde un prisma de constante negatividad y fracaso. Pon el foco en las soluciones en lugar de en los problemas, trabaja tu motivación y tu capacidad resolutiva. 
  • La persona tendente a la procrastinaciónPosponer o demorar algo que requiere atención inmediata constantemente puede ser increíblemente dañino en términos profesionales. Procrastinar puede provocar que pierdas plazos, que tus tareas pierdan calidad o que tu reputación salga dañada. Si eres ese tipo de persona tóxica, no pierdas ocasión de consultar esta guía o poner en práctica esta regla de 5 minutos para combatir el problema.
  • La persona celosa: A menudo culpan a los que los rodean de todo lo negativo que hay en su vida en lugar de reconocer sus propias emocionesLa envidia y los celos roban a estas personas tóxicas la satisfacción o la alegría por sus propios logros, ya que enfocan toda su energía en lo que falta.
  • La persona prepotente: Son aquellas que creen que merecen privilegios o un tratamiento especial, que las reglas no se aplican a ellas, o que están por encima de otros compañeros. Esta manera peligrosa y nociva de diferenciarse tiene como efecto principal la imposibilidad de desarrollar relaciones sanas y equitativas, fundamentales para el éxito.
  • La persona víctima: La base de la victimización es negarse a aceptar su parte en la causa de un problema y no poder aceptar la responsabilidad. Estas personas no aceptan el problema y culpan a los demás. En su lugar, el éxito legítimo requiere adquirir un sentido de responsabilidad personal. 
  • La persona perfeccionista: Cada uno de nosotros tiene imperfecciones y aspirar a la perfección absoluta tanto en nosotros mismos como en los demáses un hábito destructivo. Para combatir esta toxicidad resulta más saludable y beneficioso admitir los fallos y defectos y sacarlos a la luz en lugar de representar una vida supuestamente perfecta y criticar constantemente a los demás, llegando a un estado de perpetua insatisfacción. 
  • La persona narcisista: Si crees que mereces el éxito y estás dispuesto a hacer todo lo posible para garantizarlo, incluso a expensas de los demás, si ves a otras personas como pura competencia o potenciales amenazas y tiendes a cuidar únicamente de ti mismo, eres una persona tóxica y tus tendencias narcisistas alienan a las personas que te rodean. Baja los pies al suelo, no olvides que no eres mejor ni peor que nadie y aprende a construir relaciones sanas con tus compañeros, tratándolos como iguales. Recuerda que el fin nunca justifica los medios.
Fuente | Inc